La metodología utilizada para obtener huevos de pejerrey a partir de reproductores naturales puede resumirse de la siguiente manera: este trabajo históricamente fue denominado como “Plan Alevinos de pejerrey” se llevó a cabo en el período que abarca los meses de septiembre, octubre y noviembre y en menor escala a fines de marzo y principios de abril.
El primer paso es la captura de reproductores para luego seleccionar machos y hembras en estado de madurez. A bordo de la embarcación, se procede a desovar artificialmente a las hembras y luego se efectúa de modo similar la fecundación con el esperma de los machos, que escurre en forma de gotas por la aleta anal, desde la abertura genital. Para lograr un mejor encuentro de óvulos y espermatozoides, se procede a mezclarlos con la cola de los peces y luego agregar agua de la laguna para activar los espermatozoides.
Los individuos empleados sufren un gran desgaste desde su captura hasta su posterior desove, muriendo como consecuencia del manipuleo.
Una vez fecundados los huevos deben reposar unos minutos y posteriormente son introducidos en un recipiente con agua de la laguna, donde comienzan a hidratarse, cambiando su aspecto desde un estado gelatinoso inicial, hasta ponerse duros y turgentes. Luego, en el laboratorio se completa la hidratación y se realiza el corte de los filamentos de los huevos con tijera, el lavado y la medición de la cantidad de huevos e incubación en frascos, en número aproximado de 40.000 huevos por frasco. La incubación se desarrolla durante 10 a 12 días, dependiendo de la temperatura del agua. Durante la incubación es indispensable el lavado diario de los huevos y la eliminación de los muertos o no fecundados.
Completado el desarrollo embrionario, comienzan a nacer las pequeñas larvas o alevinos, los que son transportados por la corriente de agua y concentrados en una batea con filtro. La siembra en nuevos ambientes lagunares se realiza durante los primeros tres dias en coincidencia con la reabsorción de la vesícula vitelina, para que luego de sembrados puedan obtener el alimento natural o plancton. El transporte para la siembra se realiza en bolsas de nylon, con un tercio de agua y dos tercios de oxígeno, lo que permite que los alevinos puedan soportar varias horas en caso de ser necesario un traslado prolongado.
Desde sus comienzos los trabajos de piscicultura fueron realizados con reproductores silvestres de pejerrey provenientes de la laguna Chascomús pero a partir del año 1979 debido a que la población de pejerreyes disminuyó en número, se realizaron en otras lagunas de la provincia de Buenos Aires como por ejemplo en las lagunas Salada Grande de General Madariaga, Gómez de Junín, Cochicó y Alsina de Guaminí, Las Tunas de Trenque Lauquen y Chasicó de Villarino.
Con respecto al "Plan Alevinos" de pejerrey, desde fines de la década del 90 comenzamos a realizar experiencias conjuntas con el Instituto de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) de aguas continentales. De ese trabajo, surgieron importantes avances y aportes en la tecnología para la propagación del pejerrey, como la conservación de gametas, el mejoramiento de la fertilización artificial, separación de las ovas entre sí y de aquellas embrionadas de las que no habían sido fecundadas. Con estos avances se logró superar las limitaciones que afectaban la producción de ovas embrionadas y larvas de pejerrey a partir de reproductores silvestres.
Paralelamente a la realización de este Plan, desde fines de la década del ochenta, en la EHCh se comenzaron a realizar diferentes experiencias de cría intensiva de larvas de pejerrey, incrementándose este tipo de trabajos a medida que pasaron los años. En el año 1998, el Ministerio de Asuntos Agrarios de la provincia de Buenos Aires organizó el 1° Taller Integral sobre el Recurso Pejerrey en la provincia de Buenos Aires y se presentaron entre otros trabajos los resultados de las experiencias realizadas entre el año 1991 y 1998, concluyendo sobre los logros alcanzados en la aceptación del alimento balanceado en todos los estadios de cría de pejerrey, el mantenimiento de stocks de reproductores en cautiverio y la obtención de ovas embrionadas y alevinos a partir de la reproducción natural de éstos reproductores.
La cría semi-intensiva comenzó a desarrollarse a partir de 1996. Desde entonces hemos llevado adelante experiencias en la cría y engorde de larvas y juveniles de pejerrey en jaulas flotantes en diferentes lagunas pampásicas, intentando aprovechar la elevada productividad que poseen estos sistemas. Los resultados obtenidos indican que con esta nueva tecnología, podrían obtenerse juveniles de pejerrey en cantidad y a bajo costo, aunque aun falta perfeccionar el diseño y manejo, por lo tanto con el desarrollo de la técnica se superarían algunas de las trabas que actualmente dificultan el mejor aprovechamiento del recurso. Esta alternativa de cría innovadora para la región pampeana, resulta atractiva porque puede reducir los costos en instalaciones, mantenimiento y alimentación, requeridos para la provisión de peces de mayor tamaño utilizando los métodos tradicionales. En este sentido, la cría en jaulas ofrece numerosas ventajas como herramienta potencial de manejo.
Debido al éxito alcanzado en las diferentes experiencias de cría de larvas y juveniles de pejerrey, con altas supervivencias y rápidos crecimientos en longitud y peso, a partir del año 2002 se comenzaron a sembrar juveniles de más de 4 centímetros de longitud, hecho significativo que fue creciendo como se puede observar en la figura 2. Cabe destacar que la supervivencia de los peces sembrados aumenta proporcionalmente con su tamaño en longitud, debido a que los juveniles sembrados incrementan la posibilidad de escapar de los diferentes depredadores que viven en una laguna como mojarras, dientudos, bagres, tarariras, etc.
Al cabo de los últimos años esta dirección ha colaborado con varios Clubes de Pesca y Municipios asesorando sobre el funcionamiento y construcción de pequeñas estaciones de piscicultura donde incuban las ovas embrionadas que se les entrega desde la Estación Hidrobiológica de Chascomús. En algunos casos, luego del nacimiento de las larvas, las crían durante algunas semanas para luego ser sembradas, como es el caso del Club de Pesca Lobos, Club y Municipalidad de San Miguel del Monte, Municipalidad de General Belgrano, Municipalidad de Junín, Club de Pesca La Brava (Balcarce) y Club de Pesca Laguna Blanca Grande de Olavarría. |







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