MINISTERIO DE ASUNTOS AGRARIOS


 

MAA > Subsecretaría de Producción, Economía y Desarrollo Rural

1. INTRODUCCION

2. MARCO LEGAL

3. ELECCION DE LAS ESPECIES VEGETALES A PLANTAR

4. TRABAJOS DE PLANTACION A EJECUTAR

5. CUIDADOS POSTERIORES A LA PLANTACION

6. GENERALIDADES SOBRE LAS ACTIVIDADES DE PODA

7. CONSIDERACIONES FINALES

8. BIBLIOGRAFIA

 

1. INTRODUCCIÓN

Los beneficios que el Arbolado brinda a una ciudad son numerosos. Además de embellecer las calles y proveer de sombra, las plantas son purificadoras de la atmósfera pues retienen partículas de polvo en sus hojas, atenúan y filtran los vientos, atemperan los ruidos molestos reduciendo la contaminación sonora y morigeran las temperaturas máximas y mínimas extremas.

Claro que como contrapartida a todos estos beneficios, en ocasiones la comunidad advierte sobre ciertos inconvenientes que el arbolado de alineación suele ocasionar, como es la intercepción con el cableado aéreo y luminarias, obstrucción de cloacas y desagües, levantamiento de veredas e interferencia para el tránsito.

Todos estos inconvenientes pueden eliminarse o reducirse en gran medida si se proyecta la plantación, esto significa elegir la especie más adecuada considerando el lugar donde se la ubicará, las condiciones agro-climáticas y el fin que se persigue con su plantación.

La adaptación futura de los árboles a su entorno, su desarrollo y sanidad, estarán condicionados por:

  • La implantación de los árboles en función de sus limitaciones, ya que es un ser vivo que estaremos confinando a un determinado espacio que no es su hábitat natural.

  • La selección de las especies, según su forma, sus dimensiones en edad adulta, el carácter de su follaje, su comportamiento radicular y muy importante sus condicionantes edáficos y climáticos.

  • Las condiciones de realización de las plantaciones, el volumen de los hoyos, la calidad de las tierras aportadas, el tutorado, el riego.

  • El cuidado dado a la formación de los árboles en vivero, y durante los primeros años de implantación.

 

2. MARCO LEGAL 

La Ley Provincial Nº 12.276/99 de Arbolado Público pretende organizar a partir de su vigencia todo el manejo del arbolado, entendiendo que todos los Municipios deberán responsabilizarse de su conservación, mantenimiento, ampliación y mejoramiento, penalizando al mismo tiempo las infracciones que se cometen, atento a las prescripciones que en su texto se contemplan.

Esta Ley y su Decreto Reglamentario Nº 2386/03 prevén la elaboración de un Plan Regulador del arbolado público y su aprobación por Ordenanza del H. Consejo Deliberante de cada Municipio. Para su confección se tendrán en cuenta los antecedentes y características de cada uno y se incluirán, luego de contar con un diagnóstico para definir los objetivos y alcances del Plan, diferentes actividades tales como la realización de un inventario (censo), la organización de plantaciones, reposiciones, extracciones, podas y toda otra tarea relacionada con el manejo y mejoramiento del arbolado. Todo ello estará justificado y ordenado con cronogramas de actividades, gastos e inversiones.

Consultar Ley y Decreto Reglamentario en el link Legislación.

 

3. ELECCIÓN DE LAS ESPECIES VEGETALES A PLANTAR

Para realizar una correcta elección de especies, es prioridad analizar exhaustivamente las características edáficas y climáticas del sitio. Cada especie vegetal presenta determinados requerimientos en lo que respecta a suelo, agua y temperatura.

Además se identificarán las condiciones que ofrece el sitio, como ancho de las veredas, tipo de luminarias, tránsito peatonal y vehicular, tamaño de las cazuelas, etc., y se deberán determinar los sitios en dónde se instalarán, diferenciándose en parques, plazas, plazoletas o veredas.

Teniendo en cuenta las condiciones y condicionantes del lugar, se seleccionarán las especies adaptables a ellas. Para ello se contemplarán numerosas características propias de la planta como follaje, floración, fructificación, magnitud, color, silueta, textura, variabilidad estacional, sistema radicular, sanidad, etc.

Condiciones para que una planta sea apta para arbolado de alineación:

  1. Que tenga buena adaptación al clima y al suelo de la zona.

  2. Que presente fuste recto y libre de ramas hasta los  2 m de altura desde el suelo.

  3. Que su silueta en edad adulta esté acorde, en cuanto a tamaño y estructura, al lugar de implantación, considerando el tránsito peatonal y automovilístico, el cableado y las edificaciones.

  4. Que su floración o fructificación no ocasionen perjuicios tales como demasiada suciedad, atraigan insectos o sus frutos no sean los adecuados por su peso, consistencia o tamaño.

  5. Que presente follaje caduco para proveer de sombra en verano y permitir el pasaje del sol en el invierno.


Algunos árboles para veredas amplias de calles comunes:

  • Fraxinus excelsior L. “fresno europeo”
  • Fraxinus pensylvanica L. “fresno americano”
  • Aesculus hippocastanum L. “castaño de la India de flor blanca”
  • Aesculus x carnea Zeih. “castaño de la India de flor rosada”
  • Catalpa speciosa (Warder) Warder ex Engelm “catalpa”
  • Acer pseudoplatanus L. “sicomoro”
  • Albizzia julibrissim Durazz. “acacia de Constantinopla

Algunos árboles para veredas amplias de avenidas:

  • Jacarandá mimosifolia D.Don  “jacarandá”
  • Tilia moltkei “tilo”
  • Tabebuia impetiginosa  (Mart. ex DC.) Standl. “lapacho rosado

Algunos árboles para veredas de calles angostas:

  • Prunus ceracifera Ehrh. cv. atropurpurea “ciruelo de jardín”
  • Lagerstroemia indica (L.) Pers. “crespón”
  • Cercis siliquastrum L. “árbol de Judea”
  • Ligustrum lucidum Aiton cv. aureovariegatum “ligustro disciplinado”
  • Fraxinus excelsior L. cv. aurea  “fresno dorado”

Algunos árboles para parques y plazas:

  • Melia azedarach L. var. umbraculifera “paraíso sombrilla”
  • Melia azedarach L. “paraíso”
  • Platanus x hispanica Muenchh. “plátano”
  • Populus sp.  “álamos”
  • Tilia x moltkei Spath ex Schneid “tilo”
  • Tipuana tipu (Benth) Kuntze  “tipa blanca”
  • Jacaranda mimosifolia D.Don “jacarandá”
  • Ginkgo biloba L. “árbol de oro” ; “árbol de los cuarenta escudos”
  • Ceiba speciosa (A. St.-Hil., A.Juss. & Cambess.) Ravenna “palo borracho de flor rosada” ; “samohú”
  • Ceiba chodatii (Hassl.) Ravenna “palo borracho de flor blanca” ; “yuchán”
  • Brachychiton populneum Shott & Endl.  “braquiquito

Consultar el link “Descripción de especies vegetales para arbolado urbano”.

 

4. TRABAJOS DE PLANTACIÓN A EJECUTAR

Recepción de ejemplares: Las plantas pueden adquirirse envasadas, en cepellón de paja o a raíz desnuda, cada una de las cuales demandará diferentes cuidados. Debido a que normalmente se trata de grandes cantidades, éstos deberán ser ubicados en un depósito general habilitado al efecto donde estén a media sombra, sin riesgo de heladas, con las raíces protegidas y con provisión de agua cercana. La distribución al sitio de plantación deberá hacerse en función de la capacidad de plantado (una o dos veces por día).

Marcado: Se marcará con estacas la ubicación de cada hoyo (pozo) en el sitio exacto a plantar. Se deberá tener en cuenta el distanciamiento entre plantas y su proximidad respecto a las edificaciones, lo cual dependerá del tamaño a edad adulta de las especies.

Hoyado: la apertura de los hoyos puede ser manual o mecánica. Su tamaño dependerá del pan de tierra con que se presenta el ejemplar o de su cabellera radicular, en el caso que se hayan adquirido a raíz desnuda. Se debe tener especial cuidado que las raíces queden bien extendidas dentro del pozo.
En el caso de suelos muy malos es conveniente adicionar materia orgánica desmenuzada.

Fertilización inicial: si bien la incorporación de fertilizantes redundará en un aumento del precio de la plantación, en ciertos casos es conveniente agregar unos gramos de fertilizante balanceado mezclado con el suelo de plantación. Esto promoverá una más rápida y segura implantación.

Tutorado: Conjuntamente con la colocación del árbol en el hoyo, se colocará el tutor que actuará de sostén durante varios meses, hasta su completo arraigamiento al suelo. En algunos casos, el tutor se colocará previamente con la intención de su perfecta instalación en el hoyo sin provocar el daño de las raíces. 
Los elementos que funcionarán como tutores pueden ser palos rectos o cañas, de un largo y diámetro suficiente como para sostener al árbol. Es importante elegir bien el material con el cual se lo atará a la planta, eligiendo aquél que no lastime su corteza. Puede utilizarse tela gruesa, arpillera o goma, teniendo en cuenta colocar un trozo del material elegido u otro semejante entre la planta y el tutor.

Cazuela (superficie libre de solado duro): La planta necesita de esta superficie sin cobertura impermeable sobre sus raíces para poder realizar el intercambio gaseoso, por lo tanto, cuanto más amplia sea esta,  mejor será para permitir un adecuado desarrollo del árbol.
El tamaño de la cazuela no debe ser inferior a 1,00 m de lado y para el caso de veredas anchas, son recomendables las cazuelas longitudinales.

Plantado: es la operación más importante y debe ser realizada por personal idóneo. La época de la plantación dependerá de la forma en que se ha adquirido la planta. En cualquier caso se evitarán los calores extremos de verano y si se tratase de especies caducas adquiridas a raíz desnuda, se plantarán en  invierno. Para la tarea de plantación se necesitarán palas (ancha y de cavar), tijeras de podar y tijeras para abrir envases, material para atar, etc. Previo a la plantación conviene revisar las raíces y podarlas en el caso de presentarse alguna quebrada. 
Una vez realizado esto, se coloca la planta en el pozo y se rellena con tierra poco a poco, apisonando el suelo a medida que se va agregando tierra, de esta manera se evita que queden grandes espacios con aire alrededor de la raíz.

Riego: Una vez realizada la plantación se debe dar un riego de asiento, incorporando varios litros de agua en forma suave, de manera que el líquido penetre en el suelo y alcance las raíces.

Control de plagas y daños: Las protecciones individuales contra hormigas más útiles son las pastas gomosas y las barreras de espuma de nylon con plástico. Para realizar un control general en la zona y zonas linderas se podrán utilizar cebos granulados o insecticidas líquidos de penetración en el hormiguero.
Como protección contra los daños que pudieran ocasionarse por el uso de bordeadoras, se colocarán trozos de caños plástico de 40-50 cm de longitud, abiertos a lo largo y de diámetro suficiente para abrazar el tronco.

La misma protección se utilizará para prevenir eventuales daños que en ciertas zonas alejadas pudieran provocar las liebres.

 

5. CUIDADOS POSTERIORES A LA PLANTACIÓN

Estos cuidados se extienden hasta los dos años después de la plantación y de su correcta ejecución dependerá el éxito de la misma.

Riegos: la cantidad debe ser suficiente para mojar bien el suelo de forma profunda, teniendo en cuenta las necesidades de cada especie evitando que sufran estrés hídrico.

Hormigas podadoras: se verificará el estado en que se encuentran las protecciones instaladas y se reemplazarán aquellas dañadas. Es conveniente recorrer los alrededores frecuentemente controlando esta plaga ya que pueden retornar pasado un tiempo.

Eliminación de malezas: es necesario eliminar periódicamente las grandes malezas que podrían interferir en el crecimiento de las plantas en sus primeros meses.

Repaso de tutores: se deben aflojar y volver a atar los lazos frecuentemente evitando que presionen la corteza durante el crecimiento de la planta.

Sanidad: expertos realizarán inspecciones indicando los tratamientos necesarios.

Poda de ramas mal formadas y de brotes basales: se realizan con tijeras afiladas y persiguiendo una rápida y segura cicatrización.

Reemplazo de fallas: es normal que se produzcan fallas (entre el 5 y 10 % del total plantado) debidas a roturas, robo o muerte natural. En primavera temprana se puede reemplazar con plantas envasadas. Si la pérdida se produce más adelante, conviene esperar al próximo invierno.

 

6. GENERALIDADES SOBRE LAS ACTIDADES DE PODA

Un árbol situado en un medio que le conviene y al que se ha adaptado poco a poco, que no sufra coacciones especiales en su expansión aérea o subterránea y que no presente señales de debilidad o de ataques parasitarios, no necesita ni debe ser podado.

Se debe recordar que el árbol es un todo, en que la parte aérea y radicular están íntimamente relacionadas, por lo que cualquier acción sobre una de estas partes repercute sobre la otra. Por lo tanto, si se debe recurrir a la práctica de la poda deben estar muy bien justificadas sus razones ya que en el medio urbano la poda no es necesaria excepto por las siguientes razones:

  • Seguridad pública: se eliminan ramas muertas, deterioradas, con uniones débiles, o aquellas mal orientadas que afectan cables, construcciones, luminarias o el tránsito peatonal o vehicular.

  • Sanitarias: cuando un árbol presenta síntomas de debilidad; cuando las raíces han sufrido daños por zanjeado, poda o movimientos de tierra; o cuando se busca frenar cierto tipo de enfermedades.

Estéticas: tratando de reformar la planta en los casos en que, debido a malas podas, su arquitectura natural se ha perdido; o buscando una silueta artificial como son las podas en marquesinas o túneles, las cuales consideramos que se deben restringir a casos muy particulares ya que muchas veces estas acciones se prestan a abuso.

Cuando la planificación es correcta, o sea que la especie vegetal está en relación con todos  los factores que intervienen en el paisaje urbano, los árboles sólo requerirán podas de limpieza y conducción.

La planificación es irremediablemente el punto de partida de cualquier situación en la que nos vemos obligados a reunir a los seres humanos, con plantas y animales.

Consultar el link “Poda y conducción de árboles para uso urbano”.

 

7. CONSIDERACIONES FINALES

La Dirección de Bosques y Forestación del Ministerio de Asuntos Agrarios pone al alcance de los Municipios y la comunidad la presente publicación, en el convencimiento de realizar un aporte de utilidad para el mejoramiento del arbolado público existente.

Corresponderá, en la medida en que se implementen los Planes Reguladores en cada uno de los Municipios, formalizar acciones conjuntas y profundizar todos aquellos aspectos que sean de interés específico para cada jurisdicción.

Se reafirman aquellos conceptos que en la Ley 12.276 se encuentran perfectamente detallados con referencia a las competencias y obligaciones que poseen los Municipios como autoridades de aplicación directa y el rol de coordinación y asesoramiento que cumple el Ministerio para el abordaje de un tema con tanta trascendencia.

Cabe remarcar que nuestra preocupación por diseñar las acciones que corresponden al mantenimiento y mejoramiento del Arbolado Público, posee como destinatario directo a toda la comunidad.

“Es tiempo de dejar de estar preocupados y pasar a estar efectivamente ocupados, realizando acciones para beneficio de todos”.

 

8. BIBLIOGRAFÍA

- LAURIE, Michael. Introducción a la arquitectura del paisaje. Colección Arquitectura /Perspectivas. Editorial G.G. S.A. Barcelona. 1987.
- MICHAU, Emanuel. La poda de los árboles ornamentales. versión española. Ediciones MUNDI-PRENSA. 1987.
- SARALEGUI, Alvaro, A. Arbolado Urbano Planeamiento y Valoración. Dirección de Desarrollo Forestal. Ministerio de Asuntos Agrarios de la Provincia de Buenos Aires. 1997.
- TONELLO, M. Laura, CHIESA, Atilio. El arbolado en la Provincia de Buenos Aires. Dirección de Desarrollo Forestal. Ministerio de Asuntos Agrarios de la Provincia de Buenos Aires. 2003.
- BELLON, C.A.  Fundamentos del Planeamiento Paisajista.  Buenos Aires,  ACME. 1976.   
- CAMARA HERNANDEZ, J.  Algunos árboles cultivados en las calles de la Ciudad de Buenos Aires.  Buenos Aires,  Secr. de Educación de la Mun. de la Ciudad de Buenos Aires. 1980. 
- CESERE, S.M. et al.  Plantas Nativas. Su uso en espacios verdes urbanos. Córdoba, Argentina.  EUDECOR.  1997. 
- DIMITRI, M.J. et al.  Enciclopedia Argentina de Agricultura y Jardinería.  3º ed. (1º ed. inspirada y dirigida por L. Parodi).  Buenos Aires, ACME.  2 v. 1978-1980. 
- DRENOU, Ch. La poda de los árboles ornamentales. Madrid, Ed. Mundi-prensa. Versión española Carlos de Juan. 2000.
- GARCIA, A.  Los Árboles de Alineación en las Avenidas y Calles de la Ciudad de Buenos Aires.  En: Revista del Instituto Municipal de Botánica, Tomo 5: 5-32 p.  Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires. 1980. 
- SUMMA/Colección Temática 3.  Arquitectura de exteriores I: Parques y Plazas.  Buenos Aires, ed. SUMMA.  1983.
- VALLA, J.J. et al. Árboles urbanos. En: Biota Rioplatense. Vol. IV. Buenos Aires. Ed. L.O.L.A. 1999.

 

AUTORES:

Ing. Forestal María Laura TONELLO
Ing. Agrónomo Atilio CHIESA
Ing. Agrónomo Carlos FERNÁNDEZ

Departamento Servicio Forestal Comunitario
Dirección de Bosques y Forestación
Ministerio de Asuntos Agrarios

Área de arbolado urbano: arbolado@maa.gba.gov.ar

 

 


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